Durante esta segunda semana de estadia en Gurgaon, India, llegaron nuevas caras nuevas al entrenamiento; entre ellas un nuevo ingreso que actualmente se encuentra en el sitio de Guatemala, y que para mi suerte, habla el español. Y es que, a pesar de que hay varios hindúes que hablan español básico, uno llega a extrañar tener conversaciones en la oficina que no sean en inglés. Cuando uno se encuentra en una nación extranjera que no habla español como lengua nativa (y mucho menos en inglés), uno se siente...mmmmm digamos medio desplazadón cuando los muchachos empiezan a hablar en hindi. Uno lo único lo que le queda es poner su cada de supo disfrazada detrás de una sonrisa, pos que nos queda... Si no podemos entender ni maiz palomas. Se unieron además mas hindués y otra chinita de China (doh!).
Al finalizar el curso, este nuevo latino estaba, al igual que yo, harto de no poder hincarle el diente a una buena hamburguesa de rata, como las que sirven en el HRC. Así que en la noche pos nos animamos y fuimos otra vez a DLF Place (ya les había platicado de este mall en anteriores entradas) via taxi proporcionado por el hotel (of course que eso representa una lana que te cobran, no crean que es de a grapa o porque somos bonitos).
Por cierto, ahí me di cuenta que en mismo Hotel te cambian tus dólares por rupias a un precio menos estúpido que en el aeropuerto de Heathrow, como les reporté en episodios anteriores (burro). Pos ni modo, ahí pa' la otra. Al menos ya lo se para futuras referencias o por si alguno de mis tres lectores viene de paseo a La India...
DLF Place es un mall que se encuentra relativamente retirado de Gurgaon (como a media hora de camino). Y como que el taxista era medio burro y no estaba seguro de cómo llegar al lugar, porque hasta yo le tuve que decir cuál es. Al final llegamos y antes de entrar, guardias de seguridad y policías revisan el carro y la cajuela..
Eso es algo que no había mencionado a mis tres lectores: verán en India, en cualquier lugar público al que uno entre, llámese hotel, centro comercial o lugar histórico / turístico, hay guardias de seguridad armados que registran a las personas para ver si no llevan artículos que destrucción o muerte masiva (sic...ótico), así como arcos detectores de metal. Y no crean que lo hacen porque sí. India y su vecino Pakistán pos desde hace muchos años no se llevan muy bien y desde el fatídico ataque terrorista en 1998 en un Hotel en La India (gogleen, no sean flojos) en el que murieron más de 160 personas, y aunado a eso que en estos momentos la alerta de seguridad en los aeropuertos y terminales de trenes se ha elevado en la India por posibles ataques suicidas en aviones, por cédulas de Ai-Se-Queda que se encuentran estacionadas en Pakistán y anexas... Qué padre, no? No les da gusto? A mi no...
Bueno, después de este reporte informativo, volvamos a la historia. Cuando llegamos al mall ya era un poco tarde, digamos 20 pa' las nueve, osea que no íbamos a alcanza a bobear en los stands y en las tiendas del mall; más bien andábamos con la idea de ir a comer una burguer al ya conocido lugar conocido en el medio artístico como Hard Rock Café. Y de una vez le digo a la Miau que esta vez fui exclusivamente a comer, no compré ni maiz de souvenirs y ya estoy empezando a tener miedo de que no le vayan a gustar las camisas que compré por el color... Ella ya lo anunciará con bombo y platillo que así fue. Mientras son meras especulaciones. En el HRC pos pedimos un plato de Nachos grande, digo pa acordarme de la tortilla y una burguer con su respectiva chela extranjera. Carlsberg es una chela danesa que sabe más o menos bien... y por cierto para breviario cultural, en el HRC la diferencia entre una soda y una cerveza son de 30 INR (para que echen números). Los nachos los sirven al estilo gringo, o sea con queso blanco derretido encima, frijoles y un pseudopico de gallo. No ta mal para estar al otro lado del mundo. La burguer estaba más o menos, pero lo que sea de cada quien ya extraño los guisos caseros. 
Cuando salimos de comer, ya eran cerca de las 10pm y la mayoría de los locales ya habían cerrado, por lo que decidimos irnos a descansar al Hotel. Buscamos el carro que nos había traído en el estacionamiento subterráneo del Mall, ya que ahí se quedó esperando mimido el chofer. En cuanto nos retiramos del Mall y nos adentrábamos a los caminos de Delhi, era evidente que la niebla en esta noche estaba muy espesa.... Y si, la verdad es que no se cómo le hacen para manejar los hindúes en condiciones de casi visibilidad nula; si de por sí manejan a lo bárbaro con plena luz del día, imaginen cómo lo hacen de noche y sin alcanzar a ver a 3 metros de distancia.
Llegamos al Hotel y cuando subí a mi cuarto estaba feliz ya que este fin de semana no iba a hacer absolutamente nada y me iba a quedar dormido en mi cuarto de hotel sin salir a ningún lado porque andaba ♪yeaaahhh♪ (es un onomatopeya que significa "cansancio y flojera y no me importa lo que los demás piensen")... Je


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