martes, 12 de enero de 2010

Finalmente... La Crónica (Parte 3)

Algo que aún no habíamos considerado es que, por increíble que parezca, la Miau no maneja en Estados Unidos. Simplemente no le gusta, le tiene mello y nunca lo ha hecho. Asi que la idea era que me botara del otro lado de la frontera y que yo tomara otro medio de transporte, llámese autobus o taxi. Habíamos considerando las opciones de pedirle un favor a alguien de que nos acompañara y manejara ida y vuelta, obvio, para que sea de escort de la Miau, o bien agarrar un autobus o taxi desde México y que me dejara en el Aeropiuerto Americano. Ninguna de las dos opciones era factible ya que:

(1) Tan sólo la idea de pedirle a alguien el favor de que madrugara con nosotros para salir a las 4am aproximadamente, la verdad no me gustaba, además del hecho de que nunca me ha gustado depender de los demás para hacer las cosas.

(2) El tiempo de traslado de acá pa allá resultaba algo ridículo. Estamos hablando de más de dos horas!!! Además de que los viajeros que llegan en el autobus los tienen esperando las horas en el área de Inmigración y eso es un lujo que no me puedo dar.

Salimos pues de la casa alrededor de las 4am y nos dirigimos al Puente Libre, again, para cruzar al otro lado. Esperábamos llegar rápidamente a la frontera estadounidense, porque, vamos, qué tantas personas pueden haber a esas horas?? La respuesta es muchas...

Al llegar al puente cual no sería mi sorpresa de que en una hilera exclusiva para los autobuses habían estacionados cerca de la docena, pendientes para cruzar, mientras que el puente estaba lleno a la mitad del mismo con personas que querían cruzar. Ahí si para que vean me tirisie porque le dije a la Miau que no esperaba tantas personas y que pensaba que esto me iba a afectar a mi llegada al Aeropuerto. La Miau me dijo que me relajara y que iba a llegar. Al final no se si fue porque me vio todo preocupón o medio desesperado, pero al final decidió darme el aventón directo al Aeropuerto... Ahhh! una preocupación menos.

Al final no tardamos tanto para cruzar al lado americano; estamos hablando de algo así de 45 min a lo mucho. Y hasta eso que el oficial de Migración nos atendió rápidamente y nos dio el Paso. De ahí fuimos manejando al Aeropuerto. Como era aún exageradamente muy temprano (ya ven por lo previsor / maníaco que soy) aproveché para enseñarle a la Miau como salir del Aeropuerto y regresar a México y como llegar de México al Aeropuerto. Entendió muy, bien ella siempre ha sido muy inteligente y asimila las cosas a la primera. Quizá, si lo pensamos un poco más detenidamente, fue peligroso enseñarle a manejar y moverse en los EU ya que antes dependía de mi para ir allá y hacer sus asuntos. Ahora que ya vio lo que es manejar y moverse, y de alguna forma perderle el miedo, pues ya nada la va a detener a salir a pasear sola, con los niños o con amistades por los caminos gabachos.

Finalmente me dejó alrededor de las 5am, nos despedimos, con mucho sentimiento, considerando de que you soy muy apegado a ella, y me encaminé con todo y mi epicaje al mostrador de American Airlines.

Los boletos ya los habían comprado con mucho tiempo de antelación -estamos hablando de unas 3 semanas antes del viaje- y a mi solamente me enviaron la información electrónica para recoger mis boletos, cosa que hice. En este caso, como ya tienes todo comprado, pues vas a un monitor donde capturas la información que te pide el sistema para que imprima automáticamente tus pases de abordaje. En este caso el viaje era El Paso - Chicago y después Chicago - Delhi. Una vez que el personal cotejó la información de los boletos y se aseguró de que tuviera mi permiso y mi visa en orden, registraron mi maleta con mi ropa y yo me fui con una sola maleta -que traia la laptop y otros mugreros - a la sala de espera.


Antes de llegar a la sala de espera, tienes que ir a la sala de revisión donde te checan con detectores de metal y pasan todos tus artículos por la máquina de rayos x para asegurarse de que no llevas cosas que no debes de llevar a un avión.

Esperé pacientemente hasta poco antes de las 7 para abordar mi avión. En el inter, como era aun muy temprano y no había tenido la oportunidad de desayunar algo, me compré un pan dulce para tener algo en que entretener el mostacho.

Finalmente abordé mi avión. Mi lugar estaba junto a la ventanilla (Yuuuju!!). El tiempo de vuelto fue de casi 3 hrs. En los aviones, actualmente ya tienen una pantalla en los asientos para que veas películas, series de televisión o escuches algunas canciones. Incluso hay algunos con videojuegos para entretenerse. El viaje a Chicago fue muy ameno, incluso una de las aeromozas me obsequió una bolsa con nueces para comerlas durante el viaje (cuando en realidad las venden como a USD4). Muchas Gracias por ese detalle, AA!! Anexo algunas fotos que tomé de la tripulación, pasajeros y la vista desde la ventanilla del paisaje a manera de collageno:

(Por cierto, punto borroso que van a ver en las fotos no es ni un ovni, ni un fantasma, sino un daño que tiene la lente de la cámara).


Aún no llegábamos al Aeropuerto O'Hare de Chicago, y toda Illinois se veía cubierto por un impresionante manto blanco de nieve. Realmente es muy impresionante ver toda un área cubierta por pulgadas de nieve. Es un paisaje relajante y a la vez espectacular (claro, cuando no tiene uno que pensar en remover o limpiar la nieve del garage de su casa). Durante el tiempo que estuvimos sobrevolando los alrededores del Agriopuerco el paisaje es el mismo, con la diferencia de que allá las calles sí están despejadas de hielo completamente, gracias a las excavadoras que usan y a los camiones que botan toneladas de sal u otro mugrero que permita que la nieve se derrita.... No como otros...

Por supuesto que la situación en O'Hare no era diferente a lo que se veía en los alrededores. Realmente tengo que confesar algo: ver un Aeropuerto en funcionamiento durante una nevada es realmente impresionante por la cantidad de maquinaria que utilizan, como excavadoras (más adelante les mostraré unas imágenes), las máquinas elevadoras que avientan chorros de vapor para descongelar los alerones de los aviones, máquinas a las que les avientan toneladas de nieve mediante las excavadoras y que la evapora completamente. En fin, ahora imaginen eso para hectáreas y hectáreas de terreno utilizados para el despegue, abordaje y aterrizaje de miles de aviones al día.


Llegamos alrededor de las 11am, Hora del Centro y pues como mi vuelo partía hasta las 7PM, pues tenía tiempo de sobra para pasearme por el lugar.

O'Hare es un aeropuerto enooooorme (no sé por qué la Miau dice que se le hizo chiquito... el Aeropuerto). Son 5 terminales y cada una con poco más de 30 puertas de acceso. Recorriendo los pasillos de la terminal que fue donde me dejó el avión a mi y a los demás pasajeros me permitió ver mugreritos y souvenirs que por supuesto no compré (no tiene caso de cargar artículos de más, considerando de que en mi regreso también voy a llegar a O'Hare). En cada uno de las estaciones ves muchos artículos que, alguien como yo, arde en deseos de comprar porque se ven bien chidos, pero hay que cuidar las finanzas. Posiblemente en mi regreso adquiera uno que otro objeto para aumentar mi colección (o como dice la Miau, el tiradero ese que tengo).



Algo que sí me frustró mucho es que el Aeropuerto prestaba el Servicio de WiFi de manera gratuita, desafortunadamente, pues yo no tengo tarjeta inalámbrica en mi PC, asi que me fregué sin poder entrar al internet o mandar mails. Después de pasear por aquí y por allá, bobear y comer algo en un Chili's pues procedí a dirigirme a mi andén para el abordaje. En ese mismo se había ido un vuelo de Chicago a Londres y el siguiente era, de acuerdo a la pizarra de AA, mi vuelo a Delhi. Esperé pacientemente junto con algunos pasajeros (muy poquitos por cierto) que también iban para Delhi.

Esa fue una señal que no debí pasar por alto y que debió de llamar mi atención....

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